Unas imágenes bien preparadas mejoran la visibilidad de su sitio en los resultados de búsqueda. Estas son las buenas prácticas.
1. Nombrar bien los archivos
- Nombres descriptivos: en lugar de «IMG_1234.jpg», utilice un nombre claro que incluya sus palabras clave, por ejemplo «chat-persan-jouant-balle.jpg».
- Guiones entre las palabras: los buscadores los leen como espacios.
2. Cuidar el texto alternativo (ALT)
- Describir con precisión la imagen: este texto aparece si la imagen no se carga y ayuda a los buscadores a entenderla.
- Palabras clave pertinentes, integradas de forma natural.
- Ser conciso: evite las frases demasiado largas.
3. Elegir el formato adecuado
- JPEG: fotos e imágenes con muchos colores.
- PNG: imágenes con fondo transparente, logotipos, gráficos.
- WebP: formato moderno, mejor comprimido a igual calidad, cada vez más recomendado por Google.
4. Comprimir las imágenes
- Archivos más ligeros cargan más rápido.
- Herramientas de compresión, gratuitas o de pago, reducen el peso sin perder demasiada calidad.
- Encuentre el equilibrio adecuado entre peso y calidad.
5. Dimensionar bien las imágenes
- Al tamaño de visualización: redimensione sus imágenes al tamaño exacto en el que aparecen.
- Sin redimensionamiento por el navegador: ralentiza la carga de las páginas.
6. Un mapa del sitio para las imágenes
- Un sitemap de imágenes ayuda a los buscadores a encontrar e indexar todas sus imágenes.
7. Poner las imágenes en contexto
- Cerca del texto que habla de ellas: los buscadores tienen en cuenta el contexto.
- Con un pie de foto, que aporta contexto adicional.
8. Pensar en el móvil
- Imágenes adaptables, que se ajustan al tamaño de la pantalla.
- Una compresión cuidada: las conexiones móviles suelen ser más lentas.